Ir al contenido principal

Por la memoria y la dignidad. / Ana Fabricia Córdoba



"El día 7 de junio de 2011, ANA FABRICIA CÓRDOBA fue asesinada cuando se movilizaba en un bus de la ruta Santa Cruz, por un hombre que le disparó en la cabeza con un arma con silenciador".





El crimen de Ana Fabricia
Por: Reinaldo Spitaletta

"Tantas veces me mataron y tantas veces me morí", dice una canción de María Elena Walsh. Y para el caso, cuántas veces hemos asistido al drama de las víctimas del conflicto armado en Colombia (el mismo que Uribe y sus secuaces dijeron que no existía), de los muertos que vos matáis y que, para desgracia de sus parientes y otros dolientes, están bien muertos y sus crímenes impunes. Acaba de pasar, por ejemplo, con la señora Ana Fabricia Córdoba, asesinada en Medellín.


Ya la memoria se confunde, o se acaba. Las víctimas crecen, en un país multitudinario en víctimas y en barbarie. Ya uno no sabe cuándo fue que mataron a doña Yolanda Izquierdo (¿se acuerdan?), líder de desplazados de Montería, que testificó contra Salvatore Mancuso, que estuvo en audiencias en Medellín, que clamó contra los verdugos y que la asesinaron porque pretendía la recuperación de tierras que habían sido usurpadas por los paramilitares.

Ya uno no sabe cuándo mataron al profesor Alfredo Correa de Andreis, al que señalaron de ser de "las Far" y, en una alianza criminal entre miembros del DAS y el paramilitarismo, lo asesinaron. Tantas han sido las víctimas de la violencia y del despojo en Colombia, que la historia no alcanza a nombrarlas. ¿Quién recordará las masacres de Punta Coquitos, La Negra, Honduras, La Chinita, la de La Mejor Esquina, la de El Aro, la de Mapiripán y un sangriento y extenso etcétera? ¿Quién se acordará de tantos muertos y desaparecidos?

"Tantas veces me borraron, tantas desaparecí", sigue la canción, tan apropiada para un escenario de crímenes como es Colombia, en el cual los paramilitares se quedaron con más de cinco millones de hectáreas producto del desplazamiento, las extorsiones, los asesinatos, las intimidaciones. Sí, tenemos un récord de infamia: más de cuatro millones de desplazados, que convierten al país en el segundo en el orbe en ese nefasto rubro.

Y en este punto, hay que volver a Ana Fabricia Córdoba, que llegó a Medellín huyendo de las balas y los desafueros, en 2001. Venía de Urabá, donde le habían matado a su esposo y a nueve familiares más, quitado la tierra y amenazado a sus hijos. Y a ella misma. Llegó, como tantos, que creyeron encontrar en Medellín un cielo, sin saber que llegaban a otro infierno.

Trasegó por la Comuna 13 y luego se mudó al barrio La Cruz. Sus hijos vendían dulces, lavaban carros, intentaban sobrevivir en medio de miserias sin cuento y exclusiones a granel. Ana Fabricia, que tenía dotes de líder, comenzó a hablar duro, porque les tocaron a sus hijos: a uno lo mataron, a otro lo desaparecieron. Responsabilizó del crimen a policías, con nombre propio, con placas y todo. Como dijeron sus vecinas: "A las víctimas no les creen en este país". En efecto, les creen más a los victimarios, que gozan de impunidad o de cárceles de cinco estrellas.

La amenazaron, persiguieron, hostigaron. Y ella denunciaba, pero las autoridades poco o ningún caso hicieron. De nuevo: aquí se protege al verdugo, no a la víctima. Ana Fabricia convocaba a los otros a no callar, a defender sus derechos en el país donde los derechos humanos se vulneran cada día. Al liderar movimientos de víctimas, de desplazados, de desterrados, andaba por la cuerda floja, en una ciudad que, como dijo una vecina suya, "quiere tapar la realidad con estadísticas".


La semana pasada, al aprobarse la Ley de Víctimas, que en rigor parece redactada en buena parte por los victimarios, el crimen de Ana Fabricia se tornó en reto para la misma ley. Una perturbadora caricatura de Osuna retrata la situación: "Fabricia Córdoba: nueva primera víctima". Los últimos meses, Ana Fabricia vivía de pieza en pieza, de hotel en hotel, intentando protegerse de los asesinos. Denunció la persecución. No le pararon bolas ni en procuraduría, ni en fiscalía, ni en la alcaldía. Los sicarios la "cazaron" en un bus.

A cuántas Anas Fabricias siguen matando en Colombia, un país sin verdad ni reparación. Sin justicia social. Y lleno de victimarios que se ríen de sus "pilatunas" y gozan de cabal impunidad.




Comentarios

Entradas más populares de este blog

EL INFATIGABLE CANTO DEL CIRIRÍ / A Doña Fabiola Lalinde

Por Orlando Arroyave Á. Doña Fabiola Lalinde durante la grabación de Amarillo. Fotografía: Diego Delgado  Cristianía es un resguardo indígena entre montañas andinas deforestadas por cultivos pequeños de pan coger. En los días de lluvia, las nubes bajan por las montañas, cubriendo de neblina, agua fría y barro ocre la estrecha carretera que comunica a dos ciudades del suroeste antioqueño, Andes y Jardín, en la selva montañosa del noroccidente de Colombia. Este caserío indígena se encuentra entre estas dos ciudades, en una pequeña explanada, a un lado de una carretera serpenteante y estrecha. Lo conforman casas de madera con techos de zinc, que se extienden en forma irregular sin más lógica que edificar y dar cobijo, evitando el barro resbaloso  que amenaza siempre cualquier firmeza del mundo. Una mujer de pelo blanco, de impermeable y paraguas, trata de percibir las huellas del martirio de su hijo en la mañana, ya que en la noche una tormenta oscureció el caserío. Al ll

Autodefensas Gaitanistas de Colombia asesinan a mujer embarazada en Peque Antioquia y se agrava el desplazamiento forzado en la región

  Foto: Twitter Proceso Social de Garantías  En el municipio de Peque – Antioquia - desde hace varios días se han venido presentando enfrentamientos entre disidencias de las FARC y las denominadas Autodefensas Gaitanistas de Colombia -AGC – en sus zonas rurales, esta situación ha generado miedo y zozobra entre las comunidades campesinas. El pasado domingo 21 de febrero de 2021 luego de los enfrentamientos un civil fue herido quien fue atendida y se le presto la debida atención. El día 25 de febrero de 2021, se presentaron nuevamente enfrentamientos en zona rural entre las veredas Renegado Valle y Nueva Granada, de acuerdo con los habitantes de la región las Autodefensas Gaitanistas de Colombia habrían asesinado a una mujer la cual se encontraba en estado de embarazo, esta situación ha generado confinamiento en algunas veredas al igual que desplazamientos forzados. Organizaciones de derechos humanos como el Proceso Social de Garantidas de Antioquia, hace un llamado al gobierno naciona

Nueve años después Condenan a la Nación por el asesinato de Jhonny Silva a manos de la Policía

Jhonny Silva Por: radiomacondo El Tribunal Administrativo del Valle condenó a la nación, al ministerio de defensa y a la Policía Nacional por la muerte de Jhonny Silva, el estudiante de la Universidad del Valle asesinado por un escuadrón del ESMAD. La justicia consideró que la muerte de Jhonny Silva fue una ejecución extrajudicial, el fallo ordena indemnizar a la familia con 150 salarios legales mínimos vigentes, lo que fue considerado por la familia como una burla ya que ninguna suma puede reponer la perdida y tampoco puede borrar los años de sufrimientos y la revictimización a la que fueron sometidos ya que tuvieron que acudir a la justicia internacional frente a la lentitud del proceso y la falta de imparcialidad por parte de la fiscalía colombiana. Según el abogado del caso, Jorge Molano los 9 años de impunidad que cumple el crimen, no han sido por falta de pruebas sino por la manera perversa en que ha actuado la Fiscalía. “Cuatro meses después de la muerte d