MASACRE DE SAN JOSÉ DE PARTADÓ.



21 y 22 DE FERBERO DE 2005 VEREDAS LA RESBALOSA Y MULATOS
6 AÑOS DE IMPUNIDAD 

POR
DOCUMENTAL AMARILLO.


Vereda la Resbalosa lugar donde llego la muerte un 21 de Febrero de 2005.
Fotografía: Documental Amarillo _ Diego Delgado.

“ Hace 5 años estábamos apabullados por el dolor , por la indignación , por el terror , esos sentimientos también nos impedían ver con calma  lo que estaba pasando, estábamos traumatizados , el dolor era demasiado grande y estábamos  demasiado cerca de los acontecimientos, casi ni habíamos tenido tiempo  de organizar, pensar ni entender lo que habíamos visto, lo que habíamos vivido, lo que habíamos experimentado, preguntémonos en estos 5 años ¿que hemos sabido?, ¿que hemos entendido?, ¿que hemos reflexionado,? ¿Cómo miramos lo que paso hace 5 años?”
Palabras de Javier Giraldo S.J. Durante la homilía en  la conmemoración de los 5 años de la masacre ocurrida en san San José de Apartadó el 21 de Febrero de 2005.  
 http://www.javiergiraldo.org/spip.php?article189&var_recherche=homil%EDa%20comunidad%20de%20paz%20san%20jose%20de%20apartado

La masacre ocurrida en la comunidad  de paz de san José de Apartadó en el año 2005 durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, seis años después  continua en la total impunidad. La comunidad de paz, alternativa de vida creada  por los campesinos debido a las graves violaciones a los Derechos Humanos en la región del Urabá Antioqueño, ha sido perseguida, señalada, atacada y maltratada de una manera irracional durante todo su proceso de organización y resistencia por el territorio y la vida, convirtiéndose en blanco de todos los grupos armados del país y de manera indiscriminada atacada por el Estado. Durante el 21 y el 22 de febrero de 2005, un comando de por lo menos 60 paramilitares pertenecientes al bloque Héroes de Tolová, que comandó Diego Fernando Murillo Bejarano, ’Don Berna’ , protegidos por miembros de la Compañía Bolívar del Batallón de Infantería Nº 47 adscrita a la Brigada XVII del Ejército, asesinó a Luis Eduardo Guerra, Sandra Milena Muñoz, Alejandro Pérez, Bellanira Areiza, Alfonso Bolívar Tuberquia, Deiner Andrés Guerra, de 11 años; Natalia Tuberquia, de 5 años, y Santiago Tuberquia, de apenas 21 meses de edad. Todos fueron desmembrados y enterrados en una fosa común.


 Fotografía: durante la homilía en febrero de 2005 _ traslado de los restos de las personas que perdieron la vida en esta masacre.  Documental amarillo _ Diego Delgado.


Esta masacre que conmovió a la comunidad nacional e internacional demuestra de manera concreta como las fuerzas militares de Colombia durante el gobierno de Uribe Vélez, actuaron de manera conjunta con las bandas criminales paramilitares generando en este periodo de gobierno más de 3183 ejecuciones extrajudiciales en todo el territorio Colombiano, según cifras del Observatorio de Ejecuciones Extrajudiciales de la Coordinación Colombia Europa Estados Unidos. En el momento de la masacre, tanto la Brigada, como el Ministerio de Defensa y la Vicepresidencia de la República negaron su responsabilidad en el crimen, preparando rápidamente una estrategia para inculpar de este horrendo crimen a las FARC con falsos testigos supuestamente desmovilizados de esta Guerrilla, pero al momento de, verse al descubierto y ser evidente la participación del Ejercito de Colombia, estos culpan del crimen al paramilitar “Melaza” que había sido detenido por su participación en el asesinato del Paramilitar Carlos Castaño, y viendo este que ponía en peligro su participación en la Ley de Justicia y Paz, pues el crimen había sido cometido cuando ya esta Ley lo encubría, decide empezar a hablar.
Otro importante testimonio lo brinda otro Paramilitar el cual después de escapar a varios atentados contra su vida llega a la ciudad de Bogotá en búsqueda de protección del Estado. Jorge Luis Salgado David, en su testimonio durante una audiencia los días 30 de enero, 8 y 19 de febrero de 2008, cuenta como el Bloque Héroes de Tolová,  al cual el pertenecía, y el Ejército, por medio de la Brigada XVII, planean esta Operación Militar conocida como la Operación Fénix.

Allí se produjo el último rasgo de la más fina y delicada ternura, cuando Natalia empacó algo de ropa para que su hermanito Santiago la llevara en ese misterioso viaje que ella no alcanzaba a comprender. Con ese precioso gesto de inocente ternura se cerró la vida de Natalia, de Santiago y de Alfonso. Segundos después, sus cuerpos serían desmembrados y sepultados en pedazos en aquellas dos estrechas fosas medio escondidas en el cacaotal. Varios de aquellos esclavos de la muerte confesarían después que sintieron revolverse su conciencia y comprendieron que jamás podrían alejar de sí el tormento de esa macabra memoria. Natalia y Santiago, Alfonso y Sandra emprendieron ciertamente un viaje sin regreso para alejarse del infierno creado por un Estado criminal, pero su ruta los llevaría a las estancias del Dios de la Vida donde la ternura inocente no es jamás tocada por la muerte.” Javier Giraldo. Homilía CDPSJA


Después de seis años de impunidad el Estado Colombiano se niega aun a involucrar e investigar a los actores intelectuales de este crimen  como lo son el Coronel Castro, Coronel Acosta, Coronel Sánchez, Coronel Cifuentes, el Brigadier General Fandiño, General Zapata  y el Mayor General Mario Montoya quien fuese el responsable directo de dar el visto bueno de dicha Operación militar.

La Comunidad de Paz, pilar fundamental para la organización campesina de las víctimas de los crímenes de Estado, pasa por profundos momentos de dolor al ver volcado todo el aparato Estatal sobre si, empeñado en destruir este sueño de vida y de justicia. Basta recordar los 18 derechos de petición que fueron radicados entre julio de 2003 y diciembre de 2009 en el Despacho Presidencial, para lograr sostener un diálogo directo con el Estado y sin embargo nunca se obtuvieron respuestas a estos.
Por tal motivo y por el orgullo que representa para la Comunidad de Paz en haberse convertido un símbolo inquebrantable de la resistencia y la dignidad humana sigue en pie este sueño, reflejado en la consolidación de una Comunidad que se niega totalmente a apoyar la guerra y resiste en su territorio aun cuando casi todos los días se comete una agresión contra ella. Son innumerables los actos de amor y de apoyo que el país y la comunidad internacional han demostrado hacia la Comunidad de Paz, estos gestos de solidaridad tan importantes y necesarios en este país son los que apoyan un poco la vida de los habitantes de esta Comunidad que resiste en medio de la guerra.

 Reunión interna de la comunidad de paz en la vereda Mulatos durante la conmemoración de los 5 años de la masacre.
Fotografía: Documental Amarillo­­_ Diego Delgado.

Sin embargo y pese a esa solidaridad, la Comunidad de Paz exige que se respeten verdaderamente sus Derechos, que cesen las persecuciones y señalamientos contra ella, que dejen crecer este jardín de paz y hermandad entre humanos en el que se ha construido a punta de sangre dolor y lágrimas de cada una de las familias que allí habitan una nueva gran familia que sueña y persiste en  que la impunidad llegue a su fin con todos los actos de barbarie que contra ella se comenten,  y que se judicialicen a  los responsables de esta masacre que en lo que lleva de vida la Comunidad de Paz suman más de 500 actos de barbarie.


Documental realizado por el equipo de comunicaciones de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó

ESCUELA JUVENIL DE REALIZACIÓN AUDIOVISUAL
http://comunicaciones.acantioquia.org

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