DESANDAMOS LA MUERTE Y SEMBRAMOS MEMORIA



22 AÑOS DE LA MASACRE DE SEGOVIA (ANTIOQUIA)
 10, 11 Y 12 DE NOVIEMBRE DE 2010

 “nosotros nunca los olvidaremos y mientras vivamos estaremos todos los días de nuestra existencia exigiendo justicia, exigiendo que los culpables sean castigados y la memoria de nuestros familiares, amigos y compañeros sea elevada al pedestal en donde están los inmortaleslos imprescindibles”.
 Rita Tobón
 Alcaldesa de Segovia
1988 – 1990 

Contexto de la región
El municipio de Segovia se encuentra localizado en la cordillera central, subregión nordeste del departamento de Antioquia, cuenta con una extensión de 1.231 Km2, y  una población estimada de 34.324 habitantes[1].

Limita al norte con los municipios de Zaragoza y el Bagre por el este con el departamento de Bolívar por el oeste con los municipios de Amalfi y Anorí y al sur con el municipio de Remedios.

Su economía está basada principalmente en la explotación aurífera, siendo este el primer municipio productor de oro en Colombia así como  las actividades de  agricultura, especialmente el cultivo de plátano, café y caña panelera.  En menor escala, explotación madera y producción ganadera.

Segovia, como muchos otros municipios del país,  ricos por naturaleza, fueron entregados a multinacionales que se han encargado de la explotación de sus riquezas, convirtiendo a sus habitantes en obreros al servicio del aprovechamiento extranjero que, pese a su excesivo beneficio han vulnerado y reprimido el ejercicio de los derechos de los trabajadores, colocándolos en situación de pobreza y en condiciones humanas deprimentes, riesgosas y abusivas que han permeado a la gran mayoría de la población Segoviana. Dichas condiciones han sido consentidas y facilitadas por el gobierno Nacional  y por los gobiernos locales  que prefirieron aliarse con el poder económico de las empresas explotadoras de nuestros recursos, antes que procurar mejores condiciones laborales y mínimos vitales para los trabajadores segovianos y sus familias.
Fue este escenario el que dio luz verde a que nuevas corrientes y propuestas  fueran acogidas el la región.
    
Por eso, los segovianos, como los habitantes de los pueblos vecinos, recibieron con mucha disposición, entusiasmo y esperanza, la llegada de la Unión Patriótica, movimiento político que se ajustaba a los sueños más elementales de cualquier ser humano: vivir dignamente en una nación, con respeto a los derechos de todos y en un ambiente de paz con justicia social. Pero este sueño, fue una osada pretensión para quienes desde la intolerancia observaron que la Unión Patriótica se fortalecía y ponía en la escena nacional  propuestas de paz y democracia profunda, que implicaban la construcción de una sociedad más justa.
Agentes del Estado y dirigentes regionales que ante el posicionamiento político de la Unión Patriótica en el periodo de 1988 y 1990, vieron perder sus fundos electorales, se aliaron con grupos paramilitares para exterminar a sus dirigentes, militantes y simpatizantes quienes firmaron su sentencia de muerte con el rotundo éxito electoral de la UP.

La masacre de Segovia

El 11 de noviembre  de 1988, cuando faltaban 20 minutos para las 7 de la noche hizo incursión un grupo paramilitar que se autodenomino días antes como “Muerte a Revolucionarios del Nordeste Antioqueño” al mando de los Castaño, sin encontrar impedimento por parte del Ejercito Nacional que se acantonaron en la base del Batallón Bombona ni de la policía, que se quedo guardada en el comando ubicado en la plazoleta central del municipio de Segovia. Los asesinos llegaron en camperos, con sus rostros cubiertos e iniciaron su desplazamiento  por las calles del pueblo asesinando a 43 personas y dejando heridas a más de un centenar. Veintidós años después, la masacre aún continúa en la impunidad[2].

Días antes de la masacre las calles de Segovia fueron inundadas con panfletos intimidatorios que alertaban de la muerte a líderes sociales y dirigentes políticos, especialmente a los miembros de la Unión Patriótica.

Objetivo General:

Realizar eventos de conmemoración y dignificación de la memoria de las víctimas de la masacre de Segovia.

Objetivos Específicos:

1.  Generar un espacio de encuentro y reflexión entre organizaciones sociales nacionales e internacionales, en torno a los derechos de las víctimas y la memoria histórica

2. Sensibilizar a las comunidades de los municipios de Remedios y Segovia sobre la importancia de exigir garantías de no repetición ante los actos atroces que se presentan en su región.

3. Hacer un acto simbólico en el municipio de Segovia con el fin de que nunca más se repita y olvide tales hechos.

CRONOGRAMA ACTIVIDADES

·         Noviembre 10:

Llegada de las delegaciones: del área rural de Remedios y Segovia, y de las ciudades de Barrancabermeja, Bogotá, Bucaramanga, Medellín y Norte de Santander

·         Noviembre 11

1.      Acto ecuménico (Misa)
2.      Jornada contra el olvido
3.      Galerías de la memoria
4.      Almuerzo por la vida ( CAHUCOPANA)
5.      Recorrido por la vida “Desandando la muerte”
6.      Actividades culturales

·         Noviembre 12
Retorno de las  delegaciones participantes a sus lugares de origen.

Cordialmente

 

CAHUCOPANA
Carrera 10 # 15- 39, Oficina 507
Teléfono: 3340380
infocahucopana@gmail.com


 Asociación campesina del valle del rio cimitarra ACVC



       

 Corporación REINICIAR
Cll 19# 5- 25 piso 10 – Edificio Inca
 Teléfono: 2436739 - Fax 2433805
reiniciar@reiniciar.or
                                                                   www.reiniciar.org




                                                                                                               
Corporación Regional para la Defensa
De los Derechos Humanos





































[1]     . Fuente: DANE, Censo de 2005
[2]     Cuando la muerte se camuflo en Segovia. Corporación Reiniciar 2008

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